jueves, 17 de mayo de 2018

Daniel Frini: "Presentar el libro en la Feria fue una experiencia plena"


Fue redactor, columnista e ilustrador en las revistas CEI (Universidad Nacional de Río Cuarto, Córdoba, Argentina) y “Río Revuelto” (Río Cuarto, Córdoba, Argentina), durante la época de sus estudios universitarios.

Colabora habitualmente en varios blogs, entre otros, “Minimalismos”, “Medio Siglo”, “Bificciones”, “Químicamente Impuro”; “Ráfagas, Parpadeos”; “Breves no tan Breves”; “La sonriente cocina de Peloncha”; “Cuentos y Más”; “No tan largos”; “Heliconia Flash Fiction and Short Stories”; “Ficciones argentinas”; “Poemia, el fuego de Heliconia”, “Los cuentos de Heliconia”; “Gambeteando palabras”.

Ha sido publicado, eventualmente, en algunos otros blogs, ezines y revistas virtuales y publicaciones digitales. La lista es tan extensa como la de papel.
Entre 2009 y 2014, conformó el Grupo Literario Heliconia.

Fue coordinador, entre 2011 y 2015, del Taller Literario Virtual “Máquinas y Monos” de la revista digital “Axxón”.

Desde 2010 pertenece al Movimiento Poetas del Mundo.
Desde 2013 participa en el Laboratorio Literario San Martín Lee.
Desde 2016 es socio del CILSAM (Círculo Literario de General San Martín).
Desde 2017 es docente del “Espacio de Formación Literaria” (San Martín, Buenos Aires, Argentina)
Desde 2018 es Columnista de la revista “Educación Alternativa Un Vistazo” (Oaxaca, México)
Algunos de sus relatos y poemas han sido traducidos al inglés, francés, valenciano, italiano, portugués, húngaro y uzbeko.

Decir que es un prolífico escritor, queda chico, ya sea por la calidad de las obras editadas, como también porque participa activamente en encuentros culturales.

Libros editados:  “Poemas de Adriana” (2000, Ed. Libros en Red, Buenos Aires // 2017, Eppursimuove Ediciones-Ediciones Artilugios, Buenos Aires). “Manual de autoayuda para fantasmas” (2015, Ed. Micrópolis, Lima, Perú) y “El Diluvio Universal y otros efectos especiales” (2016, Eppursimuove Ediciones, Buenos Aires).

Recibió muchos primeros premio , segundos y menciones de honor por sus trabajos literarios y fue jurado en muchos certámenes.

Con su premio del Festival Algeciras
Fantastika 2017
Como si fuera poco, pinta, hace sus propios marcos y esculpe.

Poemas de Adriana fue su primer libro, esta semana lo presentó en la Feria Internacional del libro en La Rural, ante un numeroso público que escuchó atentamente tres de sus poemas y   vio un video jocoso del  escritor donde personajes famosos y mediáticos opinaban sobre la obra.

¿Por qué volviste a editar “Poemas de Adriana”?

En realidad, no lo viví como una reedición. En el año 2000 edité “Poemas de Adriana” en formato de libro electrónico, con la editorial Libros en Red. Me interesó la novedad del formato —recordemos que estamos hablando del año 2000. Como para darnos una idea de la situación en ese momento, Amazon lanzó su Kindle en 2007; el primitivo Facebook, no aparecería hasta febrero de 2004 y Random House comenzó a vender versiones electrónicas de sus títulos en 2002—; pero, no tuvo ni la difusión ni el impacto que imaginaba. 

Además, fue una edición poco cuidada y que no me satisfizo.
En 2017, a través de Eppursimuove Ediciones y Ediciones Artilugios, tengo la posibilidad de lanzarlo en formato de papel, con un trabajo editorial mucho más cuidado; la necesaria reescritura de algunos poemas y la aparición de varios nuevos. Digamos que lo del año 2000 fue un ensayo, y la verdadera edición fue la de 2017.

¿Qué autores tenés dentro de tus preferidos?

La lista es larguísima y cambia con frecuencia, pero puedo citar a Borges, siempre; Cortázar, Forn, Juarroz, Madrazo, Ramos Signes, Gorodischer, Giardinelli, Schweblin, Shua, Gaut vel Hartman, Gelman, Lima Quintana, Abonizio, Tejada Gómez, Fandermole, Accame, Salzano, Girondo, Ardizzone, por citar algunos. Entre los extranjeros, García Márquez, Rulfo, Bradbury, Hikmet, Sabines, Bukowsky, Cordwainer Smith, James Tiptree Jr., Wislawa Szymborska, Dick, Zelazny, Silberberg, Clark, Le Guinn, Levrero, Kavafis, Dalton, Belli, Monsreal.

¿Cómo te sumergiste en el  mundo de la poesía?

Los caminos fueron varios. Según recuerdo —y no necesariamente en orden cronológico— algunos libro de Benedetti y Machado que cayeron en mis manos, una grabación de canciones de Isella y recitados de Tejada Gómez; y el despertar democrático del ’83; que trajo mucho y novedoso, para mí, en Cultura; con recitales de poesía y mucha poesía publicada en suplementos culturales de los diarios. Y la música, por supuesto, con letras de Serrat, Paxti Andión y Paco Ibáñez.

¿Cómo entrelazás ese mundo con el técnico, ya que sos ingeniero?

Me lo han preguntado varias veces; y, valga el juego de palabras, a mí me suena raro que se considere raro que no pueda hacer las dos cosas. Claro que, desde la razón, son dos mundos distintos: el cálculo puro y duro que se asocia con la ingeniería y la creatividad, relacionada con las artes. Sin embargo, no he tenido problemas con eso. Supongo que, en realidad, ambas, Ingeniería y Artes tienen a la creatividad como ingrediente común; y difieren en las herramientas que usan.

¿Podrías describir tu lugar de trabajo cuando escribís?

Ha variado con el tiempo. Solía escribir en el comedor de casa o en la mesa de patio, si el clima lo permitía. Ahora tengo mi “taller” en el cuarto que dejó libre mi hijo Alan, al irse a vivir con Marisol. Es, por supuesto, un revuelto. En la mesa que oficia de escritorio y en las paredes hay varios cuadros míos a medio hacer, hay pinturas, pinceles, alguna escultura que se demora en terminarse, maderas de los marcos que hago para mis cuadros; y muchos libros: los que atesoro, los que estoy leyendo, los viejitos (¡Me gustan mucho los libros viejos!), los que terminé de leer y aún no volvieron a su lugar, y demás. Está el termo con el mate, alguna taza usada; y un lugar despejado donde entra, de manera exacta, mi notebook, con la que voy a todos lados. A un costado y en el piso está el equipo de música al que, por suerte, puedo conectar la compu; así que mi provisión de música es ilimitada.

¿Existe un horario propicio para ponerte a escribir o cualquier momento es del día ideal?

La noche; y en especial las noches de los fines de semana; en las que no hay que pensar en levantarse temprano. Suelo quedarme hasta las cuatro o cinco de la madrugada.

Si tuvieras que elegir un personaje de ficción de algún libro para sentarte a charlar un rato,¿ a quien elegirías?

Otra lista larga. Gilgamesh y Ulises; Aureliano Buendía, la Cándida Eréndira —o la abuela—; Juan Preciado y Pedro Páramo; Leopold Bloom, Bernard Marx, ¡Lady Godiva o Elena 
de Troya!, Ishmael, Scherezade…¡uf!

Feria del Libro de Buenos Aires 2018
¿Qué sentimiento te acompañó el viernes cuando presentaste tu libro en la Feria?

Una experiencia plena. Ansiedad, nerviosismo e intranquilidad durante todo el proceso de organización; inquietud y algo de angustia durante la presentación; y mucha satisfacción y placer conversando con la gente al terminar. Por supuesto, fue muy especial presentar un libro dedicado a, e inspirado por Adriana, mi esposa desde hace más de treinta años y el amor de mi vida; nada menos que en la Feria del Libro de Buenos Aires, y con ella presente.




Ping Pong respuestas cortas

El mejor libro que leíste: : La colección de revistas “El Péndulo”
La mejor frase que escuchaste o leíste: Un atardecer no es más que un amanecer visto del otro lado.
Alguna palabra que repetís asiduamente: “A ver…”; “Hmm..”, como afirmación.
Libro en papel o e-book: Ambos.
Algo que te quite el sueño: El trabajo diario.
Un sueño por cumplir: Terminar  mi novela.
Un recuerdo de infancia: Mi abuelo italiano, llevándome en su tractor por los caminos del campo, cuando yo tenía unos seis años, mientras cantaba canciones de su tierra.
Una definición de poesía: Siempre me pareció insuperable la definición de Celaya: “La poesía es un arma cargada de futuro”.


 ©Silvia Vázquez




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