Estos son los diplomas remitidos a los ganadores del concurso y a los Jurados

APOLOGÍA DE LA JUSTICIA
Vivo en una chapa, que sería mi casa,
La tengo apoyada en un paredón,
Una chapa negra y sin canaletas,
Quedo de un amigo cuando se murió.
La chapa que tengo esta quebrajada,
Y por sus rendijas, se penetra el sol,
Pero cuando llueve y entra a correr agua,
Sobre unos tronquitos me hace de colchón.
Me he quedado solo, no tengo más nada,
Solo un perro flaco que se me agrego,
Y mis pocas pilchas las tengo raídas,
Sucias y arrugadas, roto el pantalón.
Ya no tengo medias y las zapatillas
Parecen ojotas, pero con cordón,
¡Comer...pocas veces y de la basura!
O cuando se apiada de mí, algún peatón.
¡Hombre de la calle! me dice la gente,
Un pobre mendigo, eso es lo que soy,
Ya somos cultura de un triste paisaje,
De una ciudad en ruinas que se devastó.
¿Quién tiene la culpa, que esto nos suceda?
No nos dan trabajo ni una solución,
Los que nos gobiernan viven otro mundo
Solo les preocupa su avara ambición.
Lamentablemente este pueblo hermoso,
Fue hace muchos años del mundo el mejor,
Hoy está en la ruina por los gobernantes
Que solo sembraron la desolación.
Seudónimo “EL PAYADOR PERSEGUIDO” Autor: Alberto Elías Fiscsella.
Localidad Pirovano Pcia. de Buenos Aires.
Ha publicado tres libros, “Como yo lo Siento”, “Por los cien de Pirovano” y
“Por la Senda del Recuerdo”.
Colabora desdé el año 2022, con el Encuentro Poético Virtual Internacional;
Cienpoesias más Puente de Palabras, que se realiza mensualmente entre
España y Argentina.
Ha sido galardonado con Premios, Menciones Honoríficas y Especiales, en
Certámenes Literarios, en ciudades de distintas provincias de Argentina.

“LLUVIA DE SOLEDADES” ...
Cae la tarde en un silencio sin dueño,
las nubes arrastran memorias cansadas,
y el cielo, con gesto de viejo poema,
derrama lágrimas sobre la nada...
Llueve despacio como si el tiempo temiera
mojar los recuerdos que se amalgaman.
Cada gota, un rostro, un adiós,
una palabra que no alcanzó la orilla.
En las calles vacías caminan mis sombras,
buscando abrigo en los charcos del alma.
La soledad florece, no en los rincones,
sino en el centro mismo de la voz que calla.
Y pienso, si la lluvia tiene nombre,
debe llamarse nostalgia,
que al quebrarse suena a cristal de esperanza.
Porque toda soledad que llueve,
lleva dentro una verdad callada...
Del dolor nace el sol que se atreve,
y en cada lágrima florece la alborada.
¡Y lloro en silencio... lloro!
¡Porque me llueve el alma!
Seudónimo Gorrión. Autora *Norma Beatriz Kuroki

FUENTE DE VIDA
El hielo, moribundo, se desangra
y baja presuroso la montaña.
Herida por un rayo incandescente,
la nieve arroja por las pétreas venas
torrentes de su savia transparente.
Pero al llegar a la zona boscosa,
tropieza con cenizas y los restos
que allí dejó un incendio forestal.
Entonces el arroyo ahora es llanto
que corre el sombrío maquillaje
con el que El Hombre pinta su torpeza.
Las lágrimas oscuras de La Tierra
ponen en evidencia su tristeza
y lavarán su rostro y sus heridas.
Y seguirá esa fuente de vida
ofrendando su fuerza y su pureza...
¿Hasta cuándo?
¡Hasta que el hombre lo decida!
Seudónimo: Ave Fénix, Autor: JORGE EMILIO BOSSA
Nací en Sastre y Ortiz (Santa Fe) en 1964 y resido en San Francisco (Córdoba)
desde 1992. Soy socio y vocal de S.A.D.E. Filial San Francisco e integrante del
Taller Literario “Letras y Sonidos”.
Premios y menciones en mi blog: jorge-bossa.blogspot.com.ar
Publiqué un libro de narrativa ("Trampa") y tres poemarios: “Romancero”, “20
poemas de HUMOR y una canción desesperada” y “Tropel”.


FÁBULA DE UN AMOR QUE NO FUE...
(Para niños de 10 años en adelante)
Sucedió en el impenetrable chaqueño, durante esos días de
verano cuya sensación térmica oscila entre los 45 y 50 grados. Una cigarra
muy especial, deslumbraba a todos los insectos con su canto tan particular,
así fue que cuando en los atardeceres de verano se disponía a cantar, todos
pasaban para adular su belleza que no sólo era física sino también su voz
ofrecía un magnetismo irresistible, era una chicharra macho, por eso cantaba(
para atraer a su pareja) ,pero sin saberlo atraía a insectos, artrópodos, como
las arañas, alacranes y también garrapatas .Si hasta el espinillo agreste en el
que ella cantaba se volvía más bello con su impactante melodía...
Las cigarras, cuando adultas cambian de vestido y se suben a
un árbol a disfrutar de la vida al aire libre ya que cuando salen del huevo, se
convierten en ninfa, pasan todo su período de crecimiento bajo tierra hasta su
adultez... Es un insecto de cuerpo ovalado de unos 3 o 4 cm de largo, color
verde oscuro, con cabeza gruesa, ojos saltones y cuatro alas transparentes y
nervadas; los machos tienen en el abdomen un aparato con el que producen
un sonido monótono y muy estridente con el que atraen a las hembras.
Entre sus más fervientes admiradoras estaba un alacrán hembra,
o escorpiona como quieran llamarlo, era neurótica, agresiva y de mal carácter,
pero se volvía mansamente tierna al escuchar cantar a su querido chicharro. A
pesar de las altas temperaturas del verano chaqueño, todos decían presente a
la hora de la actuación del chicharro que los cautivaba con sus canciones.
Ambos se enamoraron a primera vista, pues los dos tenían ese no sé qué, que
los hacía sobresalir del resto de su especie. Pasaban largas horas paseando
por las ramas hasta que el atardecer hacía que la cigarra debiera empezar su
Las cigarras adultas viven entre tres y cuatro semanas mientras
que los escorpiones pueden vivir hasta varios años, pero ellos disfrutaban al
máximo todo lo que podían, a pesar de sus diferencias. Los alacranes son
poco sociables y prefieren esconderse, aislarse mientras dure la luz del sol, de
este modo, poco a poco fue haciendo que la cigarra se aislará también, para
que nadie invadiera su espacio, decía. El chicharro resignaba todo pensando
en la grandeza de su amor, en que su escorpiona lo quería sólo para sí...
aunque en lo profundo de su corazón sabía que algo no estaba bien...
Aquel día de enero, que un viento norte soplaba despiadado, el
escorpión estaba raro, las altas temperaturas habían de seguro alterado sus
reacciones bioquímicas, con mal genio, le ordenó a su chicharro que cantara
para ella y comenzó una danza que la cigarra no entendía bien, mientras el
cantaba , ella se subió a la rama que era un escenario perfecto, lo tomó con
las pinzas de sus patas delanteras y lo hacía girar al son de su melodía. El
chicharro enamorado cantaba, pero no se sentía feliz, una extraña sensación
de miedo lo invadió, aun así, siguió cantando, por amor. De pronto, un dolor
agudo, intenso, eléctricamente paralizante lo fue invadiendo hasta que dejó de
emitir sonido: el aguijón del alacrán se había incrustado en su lomo y en ese
preciso momento de aquella danza siniestra, sus ojos se miraron fija y
profundamente transmitiendo desconcierto, pues ninguno entendía el porqué
de la situación: el chicharro murió amando y sin comprender. La escorpiona
siguió viviendo, errante, sin olvidar lo sucedido, buscando otras víctimas con
quienes probar su infeliz superioridad.
No se puede cambiar la naturaleza de los seres, la escorpiona
inyectó a la cigarra en su danza porque así le dictó su naturaleza de
escorpión, ellos danzan para aparearse y se inyectan con el aguijón que
poseen en la cola...el chicharro murió sin defenderse y sin entender, pues
solo sabía ser cigarra...
Moraleja: No se puede cambiar la naturaleza de cada ser, pero si podemos
protegernos de la violencia en cualquiera de sus formas: física, verbal,
psicológica, ruidosa o silenciosa, expuesta u oculta pero siempre desigual,
perversa y dolorosa. Recuerda que el amor es transparente, no aísla, no
obliga, no hiere, no mata y no es ciego, abre los ojos ante el mínimo
sentimiento de que algo no está bien: infórmate, pide ayuda, aléjate, no es
DILE NO A LA VIOLENCIA DE CUALQUIER GÉNERO”.
*Seudónimo Gorrión, Autora: Norma Beatriz Kuroki-De Corrientes-Argentina.
*Diplomada en literatura Infantil y Juvenil, Diplomada en Emociones en el
Aprendizaje. Universidad Nacional de Villa María.
Dra Honoris causa IFCH- INTERNATIONAL FORUM FOR CREATIVITY AND
HUMANITY OF THE KINGDOM OF MOROCCO. - EMBAJADORA CULTURAL,
por la Confederación Internacional Poetas Unidos por el Mundo. CIPUM. -
EMBAJADORA DE LA CADENA MUNDIAL PÂRA LA PAZ. - Programa
Internacional Escuelas Hermanas y la Federación Mundial Mujeres Grandes
Maestras. Posee obras premiadas a nivel nacional e internacional
La guerrera valiente
Había una vez, en el pequeño pueblo del Alto El Puesto, departamento La
Cocha, Tucumán, una joven hermosa , llamada Graciela Collante.
Cada día, ella acompañaba a su hermano menor, Franco a tomar el transporte
escolar.
Ella siempre nos saludaba agitando su manito, al partir ,
y de regreso de la escuela, lo esperaba en el patio de la humilde casita, al lado
del canal,
sentada en su silla de ruedas.
Un día, la joven me pidió que la ayude a cumplir su sueño de volver a caminar,
al escucharla hablar, me sorprendió su entusiasmo y determinación.
Entonces la llevé a la capital de la Provincia, a un traumatólogo, varios viajes y
una serie de estudios, determinaron una enfermedad, Artritis reumatoidea,
sus huesos se iban deformando progresivamente.Su cadera y rodilla estaban
gravemente comprometidos.
El traumatólogo le dijo fríamente, que no podría volver a caminar, que las
prótesis son muy costosas.
" No te preocupes, podes vivir así, en la silla de ruedas, ya tenes 18 años ,
hasta podes tener novio, pero no tengas hijos"
La ví llorar en silencio, y todo el camino de regreso, miró al horizonte
devastada.
La tristeza nos envolvió.
Llegamos a su casa.
Cuando me disponía a bajar la silla de ruedas del baúl Graciela me dijo muy
decidida, ¡No me voy a rendir!
¡Busquemos otro médico!
Esa misma tarde le pedí a mi hermana Yenny, que vive en la capital, que me
ayude a cumplir el sueño de la joven, y gustosa la alojó en su casa, y por
medio del Gobierno, ella le tramitó un expediente solicitando la prótesis, y
después de un tiempo la consiguió.
Pronto la operaron de la cadera y mi hermana y sus hijas la cuidaban como si
fuera de la familia.
Poco a poco se fue recuperando de tremenda cirugía.
Después la operaron de la rodilla, también con prótesis. Mucho dolor y
sacrificio tuvo que afrontar Graciela, pero ella siempre era optimista.
A pesar de la distancia, estábamos comunicadas.
Pasó el tiempo, muchos meses desde que Graciela se fué a la capital, yo
seguía trabajando en el campo, con el transporte escolar.
Una tarde, ya de regreso con los niñitos,
veo a lo lejos, una muchacha alta, delgada, de cabello castaño largo,
y estaba parada en la puerta de la humilde casita de Franco Collante.
¡Cuanto más nos acercábamos, los niños y yo no sabíamos quién era!
Grande fue la alegría de todos nosotros,
al verla de pie, y esperándonos.
¡Ya no estaba en la silla de ruedas!
Bajamos todos del transporte a abrazarla ¡llorando de felicidad !
Se había cumplido su sueño.
Es por eso que les digo, si..¡A ustedes lectores les digo!
Que a pesar de todas las barreras que la vida les imponga...
¡Nunca renuncien a sus sueños !
Seudónimo Mar Azul/ Autora: Mabel de los Angeles Oropel, nació en la ciudad
de Aguilares, Tucumán; Malvinas. Actualmente reside en la
ciudad de Juan Bautista Alberdi, Tucumán.
Es miembro honorario del Circulo Cooperativo de Escritores Casbas, Es
representante en Juan Bautista Alberdi, del Colectivo Literario Internacional
La Voz de Tus Escritos y es miembro del grupo de Escritores Alberdianos.
Presentó su libro Mi Árbol de Chirimoya en el año 2.025 y participa en
diferentes Antologías Nacionales e Internacionales. Es coordinadora de la
premiación Mujeres Tucu-Humanas.
Coordinadora del recorrido de Los Reyes Magos Gauchos desde el año 2.014
en su Ciudad y zonas aledañas. Trabaja en zonas rurales.

RIQUEZA
Corría el mes de enero cuando mi mamá, mujer joven, sencilla, humilde
y trabajadora, se hizo dos trenzas en su larga y fina cabellera negra y decidió
cortarlas. Nadie entendía nada. Siempre había usado el pelo largo y era raro
que quisiera cortárselo, pero nadie preguntaba ni cuestionaba nada.
Llegó el carnaval. En el patio de la casa descansaba la bordalesa de
cemento llenita de aloja hecha por mi mamá, con algarrobas que había
cosechado mi papá en el monte, cerca del río. La bebida tenía un tiempo de
preparación, de maceración, de fermentación, y para el carnaval estaba lista.
Era la mamá quien se encargaba de moler la algarroba en el mortero durante
las noches, para que durante el día fermentara. Esa era la bebida que la familia
ofrecía a las comparsas que pasaban por las calles, y era la riqueza que
ostentábamos.
El sonido de silbatos y tambores nos anunciaba que estaban cerca.
La comparsa de indios venía por la esquina y los más chicos corríamos
a avisar a los nuestros. Al vernos afuera, sabían que tenían que detenerse y
danzar para nosotros. El cacique clavaba la lanza en el suelo y daba tres
pitazos a la vez que se mezclaban los “tum-tum” de los tambores y
comenzaban a danzar. Nunca entendí totalmente lo que cantaban, pero el tum-
tum-tum-tum-tum-tum-tum-tum-tum-tum vibraba con las voces roncas de los
indios que danzaban en círculos, inclinando medio cuerpo, con un paso
cortito
que apenas si agitaba los taparrabos, y al grito de “¡¡¡¡¡eeeeeaaaaaaa!!!”
La comparsa elevaba sus voces y nosotros los mirábamos embobados,
queriendo ser grandes para poder ser parte de esa danza milenaria.
De pronto lo vi: ahí estaba él, en medio de todos, luciendo la más
hermosa cabellera india que jamás se hubiese visto, adornada con las plumas
que seguramente había arrancado del plumero que, cuando nos dimos cuenta,
había quedado sólo en un palo pelado. Era mi hermano. Su cabellera negra
brillaba bajo los rayos del sol: eran las trenzas de mi mamá. Ella lo miraba feliz
y regocijada de ver a su hijo contento por poder integrar ¡por fin! una
comparsa.
Cuando dejaron de danzar, los “indios” se convirtieron en personas
comunes y corrientes que brindaban con la aloja que mis padres ofrecían.
Un nuevo pitazo y otra vez los indios estaban en pie de guerra,
avanzando hasta otra casa que los esperaba con un brindis similar.
Miré a mi hermano y reconocí en él la felicidad de mi madre. Ella era
capaz de todo por vernos felices. Y, una vez más, a pesar de todo lo que nos
faltaba económicamente, fuimos los más ricos de la cuadra.
Seudónimo MANUADE /Autora: NÉLIDA MIRIAM ROBLEDO. Palpalá, Jujuy.
Siete libros publicados, de poesía y narrativa, entre los que destacan "Sentires
de mi ayer (o In Memoriam)", "Identidad", "Cántaro vacío", entre otros. Obtuvo
diversos premios a nivel municipal, provincial, nacional e internacional. Su
libro "Apalabrar mi existencia" obtuvo el Primer Premio Internacional de
Poesía Libre "Freire Hopper Ior", en 2019, organizado por la Editorial Valkiria
Eos, de México. Fue traducido al inglés, italiano y francés. Recientemente ha
publicado "María, un camino de fe", dedicado a las advocaciones marianas de
la provincia de Jujuy
JURADOS



PRÓLOGO LIBRO ANTOLOGÍA CASBAS 2026
CONCURSO “SILVIA VÁZQUEZ”
Leer a los escritores argentinos contemporáneos en 2026 es aceptar una
Invitación a la memoria. Este libro es dinámico y diverso, que fluye de la
narrativa y la fragilidad necesaria de la poesía.
La literatura argentina ha sido, históricamente, un territorio de dualidades:
ciudad y campo, voz culta y voz popular. En esta antología, esa tradición sale
del estereotipo. En los cuentos y relatos, nos encontramos con la “;Nueva
narrativa argentina”, , que en 2026 profundiza en la perspectiva de género, el
realismo cotidiano y, a menudo, la mirada sobre las vidas de los suburbios y las
ciudades, donde los héroes son personas comunes con problemas
extraordinarios. Aquí, la ficción se entrelaza con la crónica y el extrañamiento
de lo cotidiano, evidenciando que el miedo, la política y la identidad nacional
siguen siendo temas urgentes y vigentes.
Por otro lado, la poesía aquí presente no se queda atrás. Es una poesía que se
ha despojado de los ornamentos innecesarios para volver a la palabra seca y
directa, aquel a que busca desacreditar las poses y enfocarse en la experiencia
humana. Los poetas antologados en este volumen dialogan con la tradición de
los grandes maestros
Los escritores argentinos que componen este libro también comparten una
obsesión común: el lenguaje y este libro es un mosaico. Un mapa que invita a
perderse en el paisaje de la narrativa argentina contemporánea, caracterizado
por una prosa cada vez más directa y capaz de construir climas intensos en
pocas páginas.
Invitamos al lector a sumergirse en este diálogo entre el verso y la prosa, a
dejarse l evar por la sensibilidad de nuestros poetas y la agudeza de nuestros
narradores. Porque, después de todo, la buena lectura nos devuelve al
lenguaje, y el lenguaje nos devuelve a nosotros mismos.
Después de más de 50 años de escritura, que un concurso l eve tu nombre es
un gran honor y una responsabilidad. Más al á de la distinción personal, mi
deseo es que este certamen se convierta en una plataforma para impulsar el
talento literario y dar voz a nuevas historias. Sin duda, lo será.
Quiero expresar mi más sincero agradecimiento al Círculo de escritores y
poetas de la ciudad de Casbas , quien organizó este concurso, por este
inmenso gesto.
Buenos Aires, 2026.
Silvia Mabel Vázquez