Sabías que Louisa May Alcott, la autora de Mujercitas, cambió el final original de Jo March —especialmente su desenlace romántico— por presión editorial y para complacer al público lector de la época.
Louisa May Alcott nunca quiso que Jo se casara. Su visión era que Jo fuera una mujer independiente, dedicada a escribir, sin depender de un hombre ni del matrimonio. Esto reflejaba mucho de su propia vida: Alcott nunca se casó y valoraba profundamente su autonomía intelectual y económica.
Pero cuando se publicó la primera parte de Mujercitas en 1868, el libro fue un éxito rotundo. Las lectoras (y más aún, sus madres) escribían pidiendo saber con quién se casaría Jo: ¿con Laurie? ¿Con algún otro personaje?
Presionada por su editor y el público, Alcott escribió la segunda parte del libro (Aquellas mujercitas, 1869), e hizo que Jo se casara con el Profesor Bhaer, un personaje creado especialmente para darle ese final “aceptable” a su heroína.
Ella misma escribió, con ironía, en una carta personal:
"Debí hacerla casarse, porque eso es lo que todas las chicas querían. Pero me reí en mi puño al darles un marido como el Profesor Bhaer, en lugar del bonito Laurie."
• Es un ejemplo histórico del conflicto entre libertad creativa y expectativas sociales.
• Alcott fue una autora que se adelantó a su tiempo, pero que también tuvo que negociar con las normas de su época para ser publicada y leída.
• Jo March, al final, se convirtió en un símbolo: una mujer que escribe, que duda, que elige, incluso cuando el mundo espera otra cosa de ella.
(extraído de Fb La Librería Entre Lectores)

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