viernes, 18 de diciembre de 2015

NARRATIVA: La carta



Cerró el postigo de la puerta de calle y miró el sobre. Le dio la vuelta una y otra vez. El destinatario estaba escrito en letras de computadora, así que no reconoció de quien era la carta.
En el remitente solamente aparecía una dirección.
Lo dejó sobre la mesa. No se animaba a abrirlo.

Le asustaban un poco las noticias que llegaban por carta. Aún hoy, que manejaba la notebook bastante bien, prefería comunicarse con su familia como antes, sentada frente al anotador y con letra clara y firme escribir una carta que doblaba prolijamente y colocaba en un sobre para llevar al correo.

Miró de reojo el sobre varias veces. Apagó la cocina y se sentó.
Lo tomó en sus manos,  temblorosas y cortó el borde con la tijera.
Extrajo el  papel y con él, una serie de fotografías en blanco y negro, otras sepia y unas pocas en color. 

El primer rostro que vio, la sorprendió. Era igual a ella. Desdobló la carta y comenzó a leerla sin perder un segundo.

Cuando en el primer renglón leyó: “Hola hija”, supo que su búsqueda no había sido en vano.



En unos segundos sabría por qué su madre la había dejado en aquel convento veintitrés años atrás.

Silvia

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario

Escritora invitada: Patricia Golan

  Gallito ciego                                                      Me animo y entro. Le hago frente a la oscuridad y al olor a aserr...