viernes, 20 de febrero de 2026

Escritores: Howart Pillips Lovecraft

Uno de los cuentos mas cortos del autor




MEMORIA 
de HP Lovecraft

En el valle de Nis, la maldita luna menguante brilla tenuemente, abriendo camino para su luz con débiles cuernos a través del follaje letal de un gran árbol upas. Y en las profundidades del valle, donde la luz no llega, se mueven formas indescriptibles. La hierba es exuberante en cada ladera, donde enredaderas malignas y plantas trepadoras se arrastran entre las piedras de palacios en ruinas, enroscándose firmemente alrededor de columnas rotas y extraños monolitos, y levantando pavimentos de mármol colocados por manos olvidadas. Y en árboles que crecen gigantescos en patios desmoronados saltan pequeños simios, mientras que dentro y fuera de profundas bóvedas de tesoros se retuercen serpientes venenosas y seres escamosos sin nombre.
     Vastas son las piedras que duermen bajo cobertores de musgo húmedo, y poderosos fueron los muros de los que cayeron. Sus constructores las erigieron para siempre, y en verdad aún sirven noblemente, pues bajo ellas habita el sapo gris.
     En el fondo del valle se encuentra el río Than, cuyas aguas son viscosas y están llenas de hierbas. Nace de manantiales ocultos y fluye hacia grutas subterráneas, de modo que el Demonio del Valle desconoce por qué sus aguas son rojas ni adónde van.
     El Genio que ronda los rayos de luna le habló al Demonio del Valle, diciendo: «Soy viejo y olvido mucho. Dime las hazañas, el aspecto y el nombre de quienes construyeron estas cosas de piedra». Y el Demonio respondió: «Soy Memoria, y soy sabio en la ciencia del pasado, pero también soy viejo. Estos seres eran como las aguas del río Than, incomprensibles. No recuerdo sus hazañas, pues solo eran momentáneas. Recuerdo vagamente su aspecto, pues era como el de los pequeños monos en los árboles. Recuerdo claramente su nombre, pues rimaba con el del río. Estos seres de ayer se llamaban Hombre».
     Entonces el genio voló de regreso a la delgada luna con cuernos, y el demonio miró fijamente a un pequeño mono en un árbol que crecía en un patio desmoronado.


In the valley of Nis the accursed waning moon shines thinly, tearing a path for its light with feeble horns through the lethal foliage of a great upas-tree. And within the depths of the valley, where the light reaches not, move forms not meet to be beheld. Rank is the herbage on each slope, where evil vines and creeping plants crawl amidst the stones of ruined palaces, twining tightly about broken columns and strange monoliths, and heaving up marble pavements laid by forgotten hands. And in trees that grow gigantic in crumbling courtyards leap little apes, while in and out of deep treasure-vaults writhe poison serpents and scaly things without a name.
     Vast are the stones which sleep beneath coverlets of dank moss, and mighty were the walls from which they fell. For all time did their builders erect them, and in sooth they yet serve nobly, for beneath them the grey toad makes his habitation.
     At the very bottom of the valley lies the river Than, whose waters are slimy and filled with weeds. From hidden springs it rises, and to subterranean grottoes it flows, so that the Daemon of the Valley knows not why its waters are red, nor whither they are bound.
     The Genie that haunts the moonbeams spake to the Daemon of the Valley, saying, “I am old, and forget much. Tell me the deeds and aspect and name of them who built these things of stone.” And the Daemon replied, “I am Memory, and am wise in lore of the past, but I too am old. These beings were like the waters of the river Than, not to be understood. Their deeds I recall not, for they were but of the moment. Their aspect I recall dimly, for it was like to that of the little apes in the trees. Their name I recall clearly, for it rhymed with that of the river. These beings of yesterday were called Man.”
     So the Genie flew back to the thin horned moon, and the Daemon looked intently at a little ape in a tree that grew in a crumbling courtyard.

(tomado de: www-hplovecraft-com)

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Escritor americano, Howard Phillips Lovecraft nació en 1890 en Providence, Rhode Island, y falleció en la misma localidad en 1937. 

Lovecraft desarrolló una mitología propia dentro del género del terror, siguiendo una corriente de terror cósmico materialista muy alejada de las vertientes tradicionales del género. Sin embargo, fue relativamente desconocido en vida, dándose a conocer de manera póstuma gracias a la difusión de su obra por parte de amigos y conocidos. 

Se interesó pronto por la mitología árabe y, más adelante, por la griega, escribiendo desde muy pequeño cuentos y poemas inspirados en ellas. Su abuelo, que se hizo cargo de su educación tras la muerte de su padre, le introdujo en las historias góticas de terror.

Sus obras se hallan marcadas por el pesimismo y el cinismo y suelen dividirse en tres periodos: la época de las Historias macabras (1905-1920), el Ciclo del Sueño (1920-1927) y los Mitos de Cthulhu (1925-1935).

Sus temas más comunes son el conocimiento prohibido, la influencia de seres no humanos en la Humanidad, la culpa heredada (el concepto de que uno no puede escapar de los errores de sus ancestros), el destino, la idea de una Humanidad constantemente amenazada y en peligro, la raza, el género y los riesgos inherentes a una sociedad cientificista.

Lovecraft ha desarrollado mundo de culto gracias a la creación de un universo propio de seres de naturaleza diversa, donde destacan los monstruosos Primigenios y el Necronomicón, un terrible grimorio que muestra cómo invocarlos.

 (lecturalia.com)


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