Nostalgias de nuevos amaneceres
Hay un tango que lleva en su letra el pasado de un amor y su agonía.
Pero también existe la agonía de otros sentimientos y situaciones: la enfermedad, la pena.
Los tiempos idos.
Les voy a hablar de esas nostalgias donde en nuestro corazón afloran nombres. Hay
personas que pasan por nuestras vidas y no te dejan nada. Sólo dolor. Abismos que, como si
fueran desconocidos no han marcado la vida tuya para nada.
En cambio hay personas de luz, que han dejado con una estela muchos sentimientos. Su
historia personal, su tiempo de vida se cumplió pero ellos quedan prendidos a nuestra alma.
Gestos, abrazos hasta silencios. Nos han dado una manera de vivir que dejando su camino
nos marcaron para siempre.
Quizá por una mudanza, un cambio de trabajo. estudio, barrio, una condición social, no lo
volvemos a ver. Sin embargo eso que han hecho por nosotros trastocó nuestra vida en una
huella invisible. Dejando su marca indeleble para la eternidad.
Puede pasar que esas personas ignoren nuestro cariño. No sepan lo bien que nos hicieron.
No importa. Eso se lleva nostálgico como el tango en una esquina de nuestra piel. Una
cortada, un silbido a la luz de la noche.
Esos ángeles sin alas que habitan nuestras aldeas endemoniadas de infinitos seres, que
cotidianos nos cruzamos por el mundo, dejan un pedazo de historia marcada a fuego. ¿Para
siempre-diría la princesa en el cuento-? Sí, para siempre.
©Mirta Serrano

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario