LA HIJA DEL JEFE
La falta de comunicación de su hija con el joven y apuesto pasajero misterioso
de quien Magda se había enamorado, causaba en sus padres una permanente -
preocupación, pero ella seguía entusiasmada con la confección de su traje de novia.
Así pasaron unos cuantos meses y no faltó ni un sólo día sin esperar en el andén el paso
del tren de sus "sueños". Las letargosas y frustrantes esperas no la desmoralizaban y
seguía ilusionada de que algún día le daría la sorpresa de bajarse en la estación Palma y
le diría que se casarían y se quedaría en su pueblito para siempre.
Un día al cruzar la plaza, vio que la casa de los "Ordoñes" ya estaba vendida, y la estaban
desocupando. comenzó su larga agonía esperando noticias del hombre de sus desvelos.
La Virgen del Carmen era la Patrona del pueblito de Palma y comenzaron los preparativos
de las fiestas anuales. Para nadie pasó inadvertido que la joven había cambiando, su nuevo
peinado la hacía parecer mas bonita aún de lo que era, estaba dicharachera, (no habitual en
ella , vestía de manera más juvenil, había cambiado hasta el color de su pelo ,a
pesar de las habladurías maliciosas de sus vecinos, ella no revelaba su secreto.
Preparó como todos los años desde que era docente, a sus alumnitos para tomar la Primera
Comunión el día de la >Patrona del Pueblo, como era costumbre en el lugar, pero a pesar de
sus ocupaciones todo lo tenía previsto para sorprender a su "presunto enamorado". y estaba
radiante, sólo sus padres sabían y temían por el futuro de Magda.
Su madre, amorosamente se sumó a los deseos de ella, para que contrajera matrimonio
con el joven médico de quien se había enamorado , y le confeccionó un vestido color "verde
esmeralda , a pedido de ella porque él había ponderado sus ojos de ese color, estrenó tacones altos, y su nuevo peinado hizo que se viera más bonita y atractiva aún.
En la Estación de Palma, había más personas de lo habitual, que se habían sumado a los festejos del día de la Virgen del Carmen, y la banda de Música de la Policía de la Provincia, con sus "desafinados" instrumentos, atraía la atención de la mayoría de las personas convocadas en ese lugar,para recibir al Obispo de la Región y otras autoridades invitadas de los pueblitos cercanos a Palma.
Se había alfombrado con un paño rojo una parte del anden donde se suponía iba a quedar la primera
puerta de la formación para que descendieran el Señor Obispo y su comitiva.
El mismísimo Jefe de la Estación estrenó un impecable Uniforme para tan importante evento.
Las demás personas lucían sus prendas "domingueras".
El maquinista de la "formación", no pudo detener la locomotora justo en el lugar destinado a que descendieran las importantes personas que llegaban para la fiesta del pueblo. Es Alfredo quien de pronto desciende por la puerta principal, por donde debían bajar las autoridades, detrás de él, una hermosa mujer morena, muy joven, a quien él le tendió amorosamente la mano para ayudarla a bajar y a una niña y dos varoncitos más pequeños, los presentó de inmediato: "Mi esposa y mis hijos", y señalando a Magda le dijo: y ésta señorita es la joven de quien te he hablado y que seguramente serán amigas. Mientras las autoridades eclesiásticas descendían por otra puerta, el público se movilizó hacia atrás en el andén y la banda de música comenzó a tocar.
Para Magda se paralizó el mundo en ese momento, nunca supo que ese fue un amor que sólo ella sintió. Sin poder salir de su estupor , corrió y cuando el tren se pudo en marcha se arrojó a las vías.
La fiesta del pueblo fue suspendida recordando para siempre que ese fue el día más nefasto en Palma.
La enterraron con su traje de novia sin terminar y el velo tan primorosamente bordado cubrió su rostro angelical destrozado por ese tren que ella tanto amaba. Sólo sus padres supieron de su drástica decisión.El Jefe, pidió inmediatamente su traslado.
FIN.
Leonor Pires.
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