viernes, 11 de marzo de 2022

ESCRITORA INVITADA: María Alejandra Camiña Bergalli

.FAMILIA TIPO

Las sábanas parecen más suaves y con la tibieza justa, suspiró María aliviada. Ya los cuatro estaban vacunados. Le habían dado la Sputnik a Kyra, la niña de su alma. Sin embargo, desde la O.M.S. afirmaban que la pandemia no finalizaría hasta que el 70% de la población mundial recibiera la vacuna. Muchos países de África no alcanzaban el 5%. Pero la televisión hablaba sola. La familia dormía en paz hasta que un estruendo los despertó.

- No es una bomba.-  la tranquilizó Alexei con una sonrisa – La gata tiró el florero. Hoy es un día clave. Mi debut como fotógrafo en el Khreschatyk[1]. – Sonó optimista - Viene bien madrugar. ¿Nos preparás unos oladky[2] mientras yo junto los vidrios? Con miel y crema, ¿sí?

-       No vayas descalzo. – advirtió María bostezando.

En efecto, aquella mañana, Alexei se iniciaba como reportero gráfico. Sus fotos habían despertado cierta atención. Especialmente aquella en que tres niños se tomaban de los hombros. El más alto con un kipá, el del medio con un crucifijo y el otro amigo luciendo una remera con una media luna y una estrella estampadas. Imagen inspiradora, le habían dicho en la entrevista de trabajo.

- ¡Kyra, Fiodor! – llamó María retirando de la sartén sus frituras.

 


¿Cuándo fue que las sábanas dejaron de parecer suaves y con la tibieza justa? ¿Acaso el mismo día en que el Papa Francisco se presentó en la Embajada de Rusia para pedir por la Paz?

- Del diario me envían a la frontera. Como soy ruso opinan que tal vez pueda ir más allá. ¿Te pudiste comunicar con tu prima de Varsovia? María, por favor, sólo voy a respirar cuando Kyra y vos estén allá.

-       ¿Y Fiodor? – preguntó esa madre.

- Ya tengo diecisiete años. Debo servir a mi país – dijo el varón mirando hacia la televisión que mostraba al regimiento Azov[3].

¿Había una mueca o una sonrisa en el rostro de su hijo? María no articuló palabra y esquivó pensamientos. Lo mismo hizo frente a los últimos oladky. Con el apuro, tampoco se preguntó si existiría otro desayuno para los cuatro. María sólo besó a Alexei, contuvo el llanto al abrazar a Fiodor, tomó una mochila y la calzó en los hombros de Kyra, que le dio la mano. Con la otra hizo rodar su valija tras cerrar la puerta. Oriente y occidente se partían en mil pedazos, alejándolos. Sus voces anudadas se desearon: мир[4].

 

Kyra no podía respirar allá abajo, entre la multitud. Todos le parecían torres altas, apretadas, gritonas. La humanidad entera estaba en aquella estación.

- Ya no puedo. – se quebró tironeando de la manga de su mamá.

- Se nos va el tren.- dijo María que, al levantar la vista al cielo, cruzó miradas de dolor con un hombre verdaderamente muy alto. En la urgencia, él levantó a Kyra y la colocó sobre sus hombros. Se abrieron paso. Ya en el borde del andén, este colocó a la niña en los brazos de su madre.

- Vayan ustedes. Por ser negro no me dejarán subir. – dijo el nigeriano.

¿El silbato de la locomotora impidió el abrazo? Cierto fue que el hombre se dejó caer. Pero los empujones lo obligaron a levantarse y empezó a caminar.

 

 ¿Volvieron a hablar Alexei y María? ¿Acaso lo lograron el mismo día en que el Arzobispo, Sviatoslav Shevchuk[5] afirmó que muchos vieron ángeles en el cielo?



[1]Khreschatyk: Periódico  regional de Kiev, Ucrania

[2] Oladky: Crepes fritos típicos en un desayuno ucraniano.

[3] Batallón Azov: Unidad militar de extrema derecha  de voluntarios neonazis en Ucrania.

[4] мир: Paz en ruso y también en ucraniano. 

 

[5] Noticia de aciprensa , 4 de marzo de 2022



María Alejandra Camiña

María Alejandra Camiña nació en 1960 (CABA). Graduada como Profesora de Lengua y Literatura, se recibió luego de Profesora de Inglés y completó un Postítulo en Literatura y Cine en el Prof. Mariano Moreno.

Su vocación ambiental la llevó a defender la Ley de Glaciares y a participar en Movimiento Proyecto Sur. En 2011 fue electa Comunera defendiendo los espacios verdes y públicos de su Comuna 8.

En 2014 publicó Azules para Bioy de Ediciones Deldragón, con prólogo de Silvia Miguens y comentarios de Alcira Argumedo.

Obras inéditas:

Los cuatro horizontes (Novela ambiental)

Palabras entre espejos (Poesía)

La vida es cuento (Cuentos)

The True and Never told Story about the Minotaur (Teatro)


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1 comentario:

  1. Camiña y su eterna sensibilidad, describiendo en un breve relato las circunstancias penosas que atravesamos: la pandemia, la impiadosa guerra, la discriminación, el servicio a la patria y África, eternamente postergada. Gracias, Ale!

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