Uno de los actores de "La odisea de los giles, a estrenarse el próximo 15 de agosto, es Ale Gigena. Aún no es muy conocido en la pantalla, pero en la película hizo uno de los papeles más graciosos. Y dije: "Por qué no? Y ahí fui, al desafío. Ale aceptó de buen grato la entrevista y terminamos charlando amigablemente como si nos conociéramos de antes.
Ale nació en la Provincia de Santa Fe, en la Ciudad de Rosario y
está radicado en Buenos Aires desde hace varios años. Se formó como actor con
Hugo Cardozo en Teatro Antropológico y Máquinas Teatrales; ha realizado
dramaturgia del actor con Andrea Garrote; actuación de Poesía y Tragedia con Daniel
Casablanca; interpretación teatral con Jorge Eines; entrenamiento actoral con
Nora Moseinco y actuación frente a cámara con Gustavo Postiglione.
Actualmente es Maestro en la escuela de Nora Moseinco y en Gimnasio
Actoral.
Actuaciones: Los miedos (Director),¿Qué es lo nuestro?
(Actor),Conteneme - Sala 5 (Actor),La mamá de Brian - Sala 6 (Autor, Actor),Los
Babeles (Director),El amor y otros paradigmas (Actor),Reinas sin cabeza
(Director),Wake up Susan (Actor),Mi Obelisco y yo (Actor),El pánico (Actor),Que
más?? (Actor),Pa´CHANCLETAS Y PURRETES (Actor),El soldado fanfarrón (Actor).
Y ahora, ya en apenas una semana, se verá en la enorme
pantalla de los cines en la película “La odisea de los giles”.
Ale, ¿cómo te sentiste trabajando con actores tan
reconocidos?
Tuve como varias…etapas… es espectacular porque pasé por
varias etapas, desde el casting, la lectura de guión, después empezar a rodar
con ellos y a tener vínculo. Estuvimos conviviendo casi 3 meses, todos. Al
principio uno idealiza a las personas, a los artistas, a los demás como
cualquier otra persona idealizaría, como gente con tal envergadura profesional,
y los idealicé. Dije “este es Darín, este es tal, este es tal, y lo que me
sorprendía y me daba cierta gratitud es que todo el tiempo con sus actitudes,
tal vez inconscientes (seguro que eran inconscientes) te traían a tierra y te
decían, inconscientemente, vuelvo a repetir “esto es lo que somos” y “lo que
somos es todos iguales”.
Eso fue hermoso porque trabajé con mucha libertad
incluso con el director a quien le tengo profunda admiración y respeto. En todo
momento me sentí acompañado y protegido por ellos, por su buena onda, su
acompañamiento, sus consejos y por sus charlas. Pasé de idealizar al otro como
“el famoso” o “el grande o la grande” a un vínculo de amistad y compañerismo y
respeto, y un nivel de horizontalidad
que fue impagable.
¿Te sentiste identificado con el personaje de hermano Gómez?
No sé si me siento identificado con el personaje, gal vez me identifico con cosas
que rodean al personaje que es un personaje de pueblo. Yo no soy un personaje
de pueblo, pero estoy en contacto con gente de pueblo. Soy de Rosario y mi gran parte artística la
viví allá y tenía un grupo circense por llamarlo de alguna manera, con el que
hacíamos espectáculos más inclinados al circo para toda la familia y recorrí
mucho el pueblo de Santa Fe. Fuimos por todos lados y volvíamos al otro
año incluso con la misma propuesta,
aunque tratábamos de renovar pero ellos pedían que volviéramos con la misma
propuesta porque nos recordaban y querían repetir eso. Siento que lo que rodea
al personaje, sí, y me siento identificado no sé si con el personaje. Yo tuve
que componer un personaje.
Me llamaron para hacer un casting y me pasaron
ciertas características de, por dónde iba la peli como para que tenga
referencia y llevar una propuesta. La llevé, llevé un vestuario, una forma de
hablar y después tuvo un proceso de call back que fue cuando actué con mi
partenaire en este caso Guille Jacubowicz, que hizo de José, mi hermano, y ahí estuvimos
actuando y probando cosas junto con Seba Borenstein que nos iba direccionando
con su propia propuesta, y fue como se generó el personaje, cómo fue
emergiendo. Eso es relindo porque no soy eso que se ve, es una parte de mí, por
supuesto, una forma de hablar diferente.
¿Te sentiste cómodo en cine o te sentís más cómodo en
teatro?
Sentí en esta película mucha libertad y mucha comodidad.
Mi libertad se coartaba por mis propios miedos e inseguridades, no porque el
otro me lo otorgase. Puedo identificarlo yo solo porque ví la película y podía
identificar en qué jornada estaba situada “X” escena. Y digo “bueno, acá estaba
con más miedo, acá estaba más seguro, acá era la jornada décima”…uno va
adquiriendo soltura y confianza a medida que va acumulando cosas, experiencia y
demás.
Son dos géneros totalmente diferentes teatro y cine.
Siento que se puede explorar mucha libertad en los dos lugares. En el teatro
ocurre todo mucho más ahí, más vivo, que tal vez en el cine que tenés que
repetir escenas, que tenés que falsear un poco más ciertas cosas. En esta
película sentí mucha libertad, lo cual es una bendición para el actor.
Creo que esta entrevista se debería titular algo así como
“la libertad en el trabajo” porque siempre que estoy diciendo algo sobre las
libertades. Soy maestro de actores, doy clases de lunes a viernes y hago dirección actoral. Estoy por estrenar
una obra en el San Martín donde hice la dirección de actores, hago coaching de
actores para cine, televisión y es un rol que a mí me apasiona muchísimo. Lo
que me ocurrió fue hermoso, ver a actores trabajar. Lo veía a Ricardo y lo veía
trabajar estar en problemas como actor y tratar de resolverlo estando presente.
Fue seguir trabajando desde un lugar de oyente.
Me dio libertad de muchas cosas
y sin decírmelo sentía que podía estar habilitado para sugerir cosas al Chino,
a Caponi, pero porque había una habilitación para poder intervenir en el
trabajo del otro y una escucha tremenda por el trabajo, y estaba ese rol de
proponer. Fue compartir y estar conectado. No me alejé de ese rol de maestro
sino todo lo contrario, lo potenciaba y
o disfrutaba muchísimo.
¿Cómo fue el primer llamado para participar de
la peli?
Me llamó Katia que es una de las que tomaron el casting,
y el proceso fue de mucha ansiedad porque lo hice, hice el call back y esperé a
que me llamaran. Sentía q me iban a
llamar porque me sentí muy bien, buena respuesta del director. Igual fue
un periodo muy largo de espera, como un mes, y eterno, muuy eterno y cargado de
muuucha ansiedad. Sentía que escuchaba por ahí en el “ambiente” que había hecho
un buen trabajo pero no tenía la certeza de nada, así que podía pasar cualquier
cosa. Conozco a Katia, compartí clases con ella en un taller, pero tampoco me
decía nada.
Me decía “Mirá Ale, hiciste un relindo trabajo pero no te puedo
decir que quedaste o no quedaste, así que paciencia con eso”. Y yo más ansioso
todavía. Hasta que en un momento me llama, yo estaba solo en mi casa y fue como
tremendo y corría de lado a lado, saltaba , lloraba. La felicidad la estoy
recordando ahora y me emociona.
¿Qué expectativas tenés del próximo estreno del 15 de
agosto?
Estoy sumamente ansioso, Sil, jajajaja es muuucha
ansiedad la que tengo y las expectativas las mejores. Yo siento que la película
está buenísima, y la vi en un 80% ,no la ví terminada , solo el corte final,
porque hicieron una proyección especial para los actores que protagonizaban la
película mostrándonos y diciéndonos “che, esto es lo que estamos haciendo”.
La
ví con la maqueta de los efectos especiales y sonido que no estaba terminado,
el color. La ví y me pareció increíble.
Si vos la viste quiero que me cuentes un poquito porque quiero saber tu
opinión. Salí de ahí queriendo hablar con todo el mundo y queriendo contar todo
y no podía. La espero con mucha ansiedad y sin lugar a dudas va a traer muchas
opiniones positivas.
Como maestro de teatro, ¿qué frase les repetís
frecuentemente a tus alumnos?
Les repito una frase que me parece interesante: “La cabeza del actor es una m… pero el trabajo del actor
es hermoso”. En el momento de trabajar estamos contaminados de ideas sobre
nuestro trabajo y del otro y todo lo que pasa, pero ese trabajo del actor es un
trabajo hermoso, e incluso con todas esas ideas que tal vez n son del ADN nuestro,
pero nos pertenecen en alguna parte. Yo laburo mucho con actores y sus ideas y
sus juicios y eso para mí es bellísimo, desgastante pero muy bello. Me veo
reflejado porque también tengo miedos desde otro lugar. Justamente estamos
haciendo una obra que se llama “Los miedos” , obra que dirijo en vivo: a
actores, músico e iluminador.
La característica de la obra es que no tiene
estructura previa, de pronto emerge y convivimos con miedos, con estados
vulnerables y con cosas con las que uno no quiere convivir . Nosotros agradecemos
esa convivencia ya que uno lo hace carne, las acepta y trabaja, se convierte en creatividad y lo que
en un principio puede ser un doloroso,
después es gratificante y se le da mucho valor.
¿Cómo fue tu primera etapa hasta llegar a ser maestro de
actores?
Fue en Rosario, hice la carrera de actor y cuando llegué
a Buenos Aires, quería trabajar como actor. Creía que la actuación y el teatro
era lo que me decían que era, diferentes maestros, compañeros, amigos y demás.
Caigo en la escuela de formación de Nora Moseinco, donde hoy doy clases, y me
encontré con una formadora de personas. El trabajo es artístico y sin lugar a
dudas filosófico y es ahí donde pude encontrar mi propia honestidad sobre el
trabajo.
Es un lenguaje que quiero seguir explorando y explorándome a mí como arstista.
Nos formamos como actores, músicos, pintores pero también hay una formación artística
que va más allá en concreto, que traspasa eso.
¿Qué sugerencia le darías a alguien que comienza en la
actuación?
"Los miedos" |
Son cosas que el otro debe
explorar y tropezarse y levantarse, y uno lo que debe hacer es acompañar.
¿Estás en teatro actualmente?
Justo el sábado 10 estreno una obra, la que te mencioné “Los miedos”. Me encantaría que vayas a verla al Teatro el Grito. A la gorra, con reserva previa.Te espero. Y gracias por esta nota.
https://youtu.be/mZlEgEeFyMs
©Silvia Vázquez
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