jueves, 8 de agosto de 2019

Entrevistas: Ale Gigena, actor: “ Sentí en esta película mucha libertad y mucha comodidad para trabajar”

                               

Uno de los actores de "La odisea de los giles, a estrenarse el próximo 15 de agosto, es Ale Gigena. Aún no es muy conocido en la pantalla, pero en la película hizo uno de los papeles más graciosos. Y dije: "Por qué no? Y ahí fui, al desafío. Ale aceptó de buen grato la entrevista y terminamos charlando amigablemente como si nos conociéramos de antes. 

Ale nació en la Provincia de Santa Fe, en la Ciudad de Rosario y está radicado en Buenos Aires desde hace varios años. Se formó como actor con Hugo Cardozo en Teatro Antropológico y Máquinas Teatrales; ha realizado dramaturgia del actor con Andrea Garrote; actuación de Poesía y Tragedia con Daniel Casablanca; interpretación teatral con Jorge Eines; entrenamiento actoral con Nora Moseinco y actuación frente a cámara con Gustavo Postiglione.

Actualmente es Maestro en la escuela de Nora Moseinco y en Gimnasio Actoral. 

Actuaciones: Los miedos (Director),¿Qué es lo nuestro? (Actor),Conteneme - Sala 5 (Actor),La mamá de Brian - Sala 6 (Autor, Actor),Los Babeles (Director),El amor y otros paradigmas (Actor),Reinas sin cabeza (Director),Wake up Susan (Actor),Mi Obelisco y yo (Actor),El pánico (Actor),Que más?? (Actor),Pa´CHANCLETAS Y PURRETES (Actor),El soldado fanfarrón (Actor).
Y ahora, ya en apenas una semana, se verá en la enorme pantalla de los cines en la película “La odisea de los giles”.


                                      

Ale, ¿cómo te sentiste trabajando con actores tan reconocidos?

Tuve como varias…etapas… es espectacular porque pasé por varias etapas, desde el casting, la lectura de guión, después empezar a rodar con ellos y a tener vínculo. Estuvimos conviviendo casi 3 meses, todos. Al principio uno idealiza a las personas, a los artistas, a los demás como cualquier otra persona idealizaría, como gente con tal envergadura profesional, y los idealicé. Dije “este es Darín, este es tal, este es tal, y lo que me sorprendía y me daba cierta gratitud es que todo el tiempo con sus actitudes, tal vez inconscientes (seguro que eran inconscientes) te traían a tierra y te decían, inconscientemente, vuelvo a repetir “esto es lo que somos” y “lo que somos es todos iguales”. 

Eso fue hermoso porque trabajé con mucha libertad incluso con el director a quien le tengo profunda admiración y respeto. En todo momento me sentí acompañado y protegido por ellos, por su buena onda, su acompañamiento, sus consejos y por sus charlas. Pasé de idealizar al otro como “el famoso” o “el grande o la grande” a un vínculo de amistad y compañerismo y respeto, y un nivel de horizontalidad  que fue impagable.

¿Te sentiste identificado con el personaje de hermano Gómez?

No sé si me siento identificado con el  personaje, gal vez me identifico con cosas que rodean al personaje que es un personaje de pueblo. Yo no soy un personaje de pueblo, pero estoy en contacto con gente de pueblo.  Soy de Rosario y mi gran parte artística la viví allá y tenía un grupo circense por llamarlo de alguna manera, con el que hacíamos espectáculos más inclinados al circo para toda la familia y recorrí mucho el pueblo de Santa Fe. Fuimos por todos lados y volvíamos al otro año  incluso con la misma propuesta, aunque tratábamos de renovar pero ellos pedían que volviéramos con la misma propuesta porque nos recordaban y querían repetir eso. Siento que lo que rodea al personaje, sí, y me siento identificado no sé si con el personaje. Yo tuve que componer un personaje. 

Me llamaron para hacer un casting y me pasaron ciertas características de, por dónde iba la peli como para que tenga referencia y llevar una propuesta. La llevé, llevé un vestuario, una forma de hablar y después tuvo un proceso de call back que fue cuando actué con mi partenaire en este caso Guille Jacubowicz, que hizo de José, mi hermano, y ahí estuvimos actuando y probando cosas junto con Seba Borenstein que nos iba direccionando con su propia propuesta, y fue como se generó el personaje, cómo fue emergiendo. Eso es relindo porque no soy eso que se ve, es una parte de mí, por supuesto, una forma de hablar diferente.

¿Te sentiste cómodo en cine o te sentís más cómodo en teatro?

Sentí en esta película mucha libertad y mucha comodidad. Mi libertad se coartaba por mis propios miedos e inseguridades, no porque el otro me lo otorgase. Puedo identificarlo yo solo porque ví la película y podía identificar en qué jornada estaba situada “X” escena. Y digo “bueno, acá estaba con más miedo, acá estaba más seguro, acá era la jornada décima”…uno va adquiriendo soltura y confianza a medida que va acumulando cosas, experiencia y demás.
Son dos géneros totalmente diferentes teatro y cine. 

Siento que se puede explorar mucha libertad en los dos lugares. En el teatro ocurre todo mucho más ahí, más vivo, que tal vez en el cine que tenés que repetir escenas, que tenés que falsear un poco más ciertas cosas. En esta película sentí mucha libertad, lo cual es una bendición para el actor.

¿Te resultó difícil salir de tu tarea de maestro de teatro, a actor?

Creo que esta entrevista se debería titular algo así como “la libertad en el trabajo” porque siempre que estoy diciendo algo sobre las libertades. Soy maestro de actores, doy clases de lunes a viernes y  hago dirección actoral. Estoy por estrenar una obra en el San Martín donde hice la dirección de actores, hago coaching de actores para cine, televisión y es un rol que a mí me apasiona muchísimo. Lo que me ocurrió fue hermoso, ver a actores trabajar. Lo veía a Ricardo y lo veía trabajar estar en problemas como actor y tratar de resolverlo estando presente. Fue seguir trabajando desde un lugar de oyente. 

Me dio libertad de muchas cosas y sin decírmelo sentía que podía estar habilitado para sugerir cosas al Chino, a Caponi, pero porque había una habilitación para poder intervenir en el trabajo del otro y una escucha tremenda por el trabajo, y estaba ese rol de proponer. Fue compartir y estar conectado. No me alejé de ese rol de maestro sino todo lo contrario, lo  potenciaba y o disfrutaba muchísimo.

¿Cómo fue el primer llamado para participar de la peli?

Me llamó Katia que es una de las que tomaron el casting, y el proceso fue de mucha ansiedad porque lo hice, hice el call back y esperé a que me llamaran. Sentía q me iban a  llamar porque me sentí muy bien, buena respuesta del director. Igual fue un periodo muy largo de espera, como un mes, y eterno, muuy eterno y cargado de muuucha ansiedad. Sentía que escuchaba por ahí en el “ambiente” que había hecho un buen trabajo pero no tenía la certeza de nada, así que podía pasar cualquier cosa. Conozco a Katia, compartí clases con ella en un taller, pero tampoco me decía nada. 

Me decía “Mirá Ale, hiciste un relindo trabajo pero no te puedo decir que quedaste o no quedaste, así que paciencia con eso”. Y yo más ansioso todavía. Hasta que en un momento me llama, yo estaba solo en mi casa y fue como tremendo y corría de lado a lado, saltaba , lloraba. La felicidad la estoy recordando ahora y me emociona.

¿Qué expectativas tenés del próximo estreno del 15 de agosto?

Estoy sumamente ansioso, Sil, jajajaja es muuucha ansiedad la que tengo y las expectativas las mejores. Yo siento que la película está buenísima, y la vi en un 80% ,no la ví terminada , solo el corte final, porque hicieron una proyección especial para los actores que protagonizaban la película mostrándonos y diciéndonos “che, esto es lo que estamos haciendo”. 

La ví con la maqueta de los efectos especiales y sonido que no estaba terminado, el  color. La ví y me pareció increíble. Si vos la viste quiero que me cuentes un poquito porque quiero saber tu opinión. Salí de ahí queriendo hablar con todo el mundo y queriendo contar todo y no podía. La espero con mucha ansiedad y sin lugar a dudas va a traer muchas opiniones positivas.

Como maestro de teatro, ¿qué frase les repetís frecuentemente a tus alumnos?

Les repito una frase que me parece interesante: “La cabeza  del actor es una m… pero el trabajo del actor es hermoso”. En el momento de trabajar estamos contaminados de ideas sobre nuestro trabajo y del otro y todo lo que pasa, pero ese trabajo del actor es un trabajo hermoso, e incluso con todas esas ideas que tal vez n son del ADN nuestro, pero nos pertenecen en alguna parte. Yo laburo mucho con actores y sus ideas y sus juicios y eso para mí es bellísimo, desgastante pero muy bello. Me veo reflejado porque también tengo miedos desde otro lugar. Justamente estamos haciendo una obra que se llama “Los miedos” , obra que dirijo en vivo: a actores, músico e iluminador. 
La característica de la obra es que no tiene estructura previa, de pronto emerge y convivimos con miedos, con estados vulnerables y con cosas con las que uno no quiere convivir . Nosotros agradecemos esa convivencia ya que uno lo hace carne, las acepta y  trabaja, se convierte en creatividad y lo que en un principio puede ser un    doloroso, después es gratificante y se le da mucho valor.

¿Cómo fue tu primera etapa hasta llegar a ser maestro de actores?

Fue en Rosario, hice la carrera de actor y cuando llegué a Buenos Aires, quería trabajar como actor. Creía que la actuación y el teatro era lo que me decían que era, diferentes maestros, compañeros, amigos y demás. Caigo en la escuela de formación de Nora Moseinco, donde hoy doy clases, y me encontré con una formadora de personas. El trabajo es artístico y sin lugar a dudas filosófico y es ahí donde pude encontrar mi propia honestidad sobre el trabajo. 

Es un lenguaje que quiero seguir explorando y explorándome a mí como arstista. Nos formamos como actores, músicos, pintores pero también hay una formación artística que va más allá en concreto, que traspasa eso.

¿Qué sugerencia le darías a alguien que comienza en la actuación?

"Los miedos"
No sé, siento que siempre les digo que el mejor consejo no es el consejo que uno le pueda dar, sino lo que puedan transitar con lo que va sucediendo. No tengo la respuesta de lo que ellos traen como pregunta, porque no la hay, las respuestas van emergiendo de acuerdo a esa acumulación de experiencia. Es difícil sugerirle desde la objetividad, tal vez lo que haría yo, es acompañar esa decisión. Acompañar al otro es importante, ya que después empiezan las cuestiones más de “yo te dije y ni me hiciste caso”. 

Son cosas que el otro debe explorar y tropezarse y levantarse, y uno lo que debe hacer es acompañar.

¿Estás en teatro actualmente?

 Justo el sábado 10 estreno una obra, la que te mencioné “Los miedos”. Me encantaría que vayas a verla al Teatro el Grito. A la gorra, con reserva previa.Te espero. Y gracias por esta nota.

https://youtu.be/mZlEgEeFyMs


©Silvia Vázquez
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