viernes, 8 de febrero de 2019

ESCRITORA INVITADA:Susana Grimberg “Malentendidos del lenguaje”.



"No hay una literatura femenina, hay hombres y mujeres que escriben"                                                                                                                                                                                               
Liliana Heker
                           

Cuestión de género

   Después las manifestaciones del colectivo de actrices a favor de la mujer, víctima no sólo del acoso laboral y sexual sino del abuso sexual, con cánticos dirigidos contra el hombre sin contemplar que él también puede ser víctima de atentados similares contra su persona, decidí acercarme al tema por la vía de los malentendidos del lenguaje en la vida de todos, tanto de los hombres como de las mujeres.      
   En el Diccionario de Sinónimos de Grates (Editorial Sopena 1954) el término género es sinónimo de especie, clase, orden, naturaleza y tela, tejido. También de modo, manera, forma.
   En el diccionario etimológico de Joan Corominas el vocablo género, deriva del latín genus, linaje, especie, deriv de gi-gnêre,  engendrar.
   En libros de sociología género - del lat. genus, -ĕris, es un término específico de la ciencias sociales que alude al «conjunto de características diferenciadas que cada sociedad asigna a hombres y mujeres».

   No se trata de una clasificación de los sujetos en grupos según su identidad sexual, sino que según la Organización Mundial de la Salud, se refiere a «los roles socialmente construidos, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera como apropiados para hombres y mujeres», orientado a visibilizar aquellas diferencias y desigualdades sociales entre hombres y mujeres que provienen del aprendizaje, así como los estereotipos, los pre-juicios y la influencia de las relaciones de poder en la construcción de los géneros. 

   Por otra parte, los individuos que fluyen entre los dos géneros binarios, son denominadas “gender fluid”, adjetivo que traducido del inglés significa “género fluido”.

   Hay un movimiento que tanto en Estados Unidos como en otros países, tiende a sustituir el sexo por el género. ¿Por qué? Porque es un término que sirve para ocultar lo rechazado: lo sexual. En nombre de la no discriminación, se logra un nuevo modo de segregación y de discriminación: los heterosexuales son los discriminados.

   El cineasta Franco Zeffirelli, abiertamente homosexual, al ser entrevistado por Elisabetta Pique (La Nación Revista del 11/07/ 10) dijo ser un crítico acérrimo del matrimonio gay. “Siempre me opuse porque creo que se trata de un hecho privado”.

                                                 Sobre géneros, telas y tejidos

   Según la biología, hay dos sexos: todos los individuos de la especie, mujer u hombre, están en relación con este orden sexual. La homosexualidad es una conducta sexual, una posición diferente respecto del goce y que, si en psicoanálisis se habla de elección sexual, no se trata de una elección de la conciencia sino de algo que se le impone al sujeto, que lo vive como una tendencia, como algo incoercible, efecto de su historia personal.

   Si bien, diversas culturas se han inclinado por la existencia de más de dos géneros, negando el binarismo de género, así como la posibilidad de las personas de alternar entre géneros, algunas corrientes proponen la supresión de la palabra género, para evitar equívocos.
   De todas maneras, el Diccionario Pre Hispánico de Dudas, afirmó que las palabras tienen género y no sexo, mientras que los seres vivos tienen sexo y no género.

   El documento de la DRAE considera inaceptable que se emplee la palabra género como sinónimo de sexo porque para violencia de género existen alternativas como discriminación o violencia contra las mujeres, violencia doméstica, violencia de pareja o similares.

   El Diccionario Pre Hispánico de Dudas precisa que en la teoría feminista, con el uso de la palabra género, alude a una categoría sociocultural que implica diferencias o desigualdades de índole social, económica, política, laboral, etc. Es en este sentido en el que cabe interpretar expresiones como estudios de género, discriminación de género, violencia de género, etc.

   Por otra parte, el Diccionario la Real Academia Española hizo referencia también, al uso de la arroba @, como modo de incluir tanto a hombres como a mujeres, sin tener en cuenta que el género masculino es un universal, debido a la aplicación de una ley lingüística de la economía expresiva.
   La Diccionario Pre hispánico de Dudas, también critica el uso de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo. De todas maneras, debe tenerse en cuenta que la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible.

   Bosque, un académico de la Real Academia Española, al referirse a las guías de lenguaje no sexista, dijo que si se aplicaran las directrices propuestas en estas guías, nadie podría hablar.

               La biología y lo que algunos sienten de qué sexo son.

  Es la reproducción sexual, a través de las células germinales, la que introduce la muerte del individuo (cada sujeto que nace, va a morir) pero, al mismo tiempo, estas células tienden a la inmortalidad de la especie. Es decir, saben conseguir aquello que aparece como inmortalidad potencial. La heterosexualidad aspira de continuo a la renovación de la vida y la impone siempre de nuevo. Las pulsiones sexuales (Eros) tienden a que la vida sea siempre, susceptible de ser continuada.
   Freud, en “Los instintos y su destino”, traducción de López Ballesteros, dice que la anatomía es el destino, allí donde Freud dice su fórmula: la anatomía es el destino, Lacan la torna verdadera al dar al término anatomía su sentido estricto, etimológico: ana-tomía; poniendo de relieve su función de corte, de borde, siendo los agujeros del cuerpo pulsional los soportes de los objetos.

   La psicoanalista Diana Wolodarsky dice que Freud enuncia esta ilusión: “la fábula poética de la partición del ser humano en dos mitades –macho y hembra– que aspiran a reunirse de nuevo en el amor, se corresponde a maravilla con la teoría popular de la pulsión sexual”. Sin embargo, la casuística le revela a Freud, que la vertiente edípica e identificatoria no es suficiente para explicar las discordancias e irregularidades del sexo que se presentan a su consulta. Lacan, al plantear las fórmulas de la sexuación, da cuenta que allí hay un real sin ley que no se deja seducir por el significante. A mi parecer, a la anatomía, supuestamente incompleta, el sujeto responde con lo vivo del goce.

                                El lugar de la mujer en el Talmud

   En el Talmud, que consta de seis partes (sedarim) divididas en 63 tratados, uno de los cuales está referido a las Mujeres: Nashim, el casamiento, el divorcio y temas como la menstruación, los cuidados durante el parto, las relaciones sexuales, la importancia de que el hombre satisfaga a su mujer (que ella obtenga placer) y otros temas, ubican al Talmud como uno de los libros más avanzados en cuanto a la sexualidad, el goce y la protección de la mujer.

   Es interesante destacar que el Talmud es una obra escrita por hombres, cuya lectura no estaba prohibida para las mujeres, aunque sí desaconsejada. ¿Porque? Porque al ser escrita por hombres, trata de lo que los hombres hablan entre ellos: de las mujeres, y esto fundamentado por el psicoanalista Gerard Haddad en su libro “El hijo ilegítimo. Las fuentes talmúdicas del psicoanálisis”. En otras palabras, se trata de una mirada masculina que revela la extrañeza que en el hombre despierta una mujer.

   En el Génesis, es la mujer quien inaugura el discurso de la ciencia, pues fue ella, Eva, la que tentó a Adán para que probaran del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Esto tuvo sus consecuencias, pues no fueron expulsados del Paraíso por haber tenido relaciones sexuales (Dios les dijo: “Creced y multiplicaos”) sino por haber probado del árbol prohibido (que por prohibido fue deseado) y haber “conocido, sabido y saboreado” la diferencia sexual.
   El tema de la Creación también da para tratarlo en forma más detallada, y permitiría ubicar unas cuantas cuestiones, como “No es bueno .que el hombre este solo” (los rabinos se casan), “Un hombre soltero no es un hombre en el pleno sentido de la palabra” (Proverbios), “Quien ha encontrado a una mujer, ha encontrado un bien” (Berajot). En el Talmud encontramos también, que “la mujer prefiere pobreza con amor que riqueza sin amor”, porque - como lo enseñara el psicoanalista francés Jacques Lacan - la satisfacción no llega por la vía de los objetos sino por la de las palabras, y el amor no es tal sin palabras; “El cantar de los cantares”, es apenas una bella muestra.

   Para concluir, voy a tomar las palabras que el pedagogo, profesor Jaime Barylko volcó en un artículo de Comunidades: “Hay tantas (mujeres) en la Biblia que deberíamos escribir otra Biblia, la femenina, para que vea cuán progresistas fuimos desde la antigüedad. Las mujeres, estrictamente, hicieron la Historia. Los hombres -de vanidosos, no más - se limitaron a firmarla”.

   Quiero finalizar, con este pensamiento de Chesterton:
   “A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino que los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro”.


Susana Grimberg. Psicoanalista, escritora y columnista


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