viernes, 23 de abril de 2021

Supersticiones

 



* Romper un espejo

 Los espejos fueron utilizados para artes adivinatorias varias  y también para diagnosticar enfermedades. Los antiguos médicos consideraban que si el reflejo del paciente se veía distorsionado, es porque estaba enfermo. Por el contrario, cuando se veía nítido, se encontraba sano. ¿Por qué los 7 años de mala suerte? Siete años tarda el cuerpo en regenerarse, según antiguas creencias.

 

Simbolismo: En los espejos se traducía el alma y también la conexión con lo divino y si se rompía esto, era símbolo de desconexión con el “yo interior”.

"¿Qué se ve en un espejo que se mira en otro espejo? ¿Lo sabes tú, Señora de los Deseos, la de los Ojos Dorados?"

 

La pregunta la hace el Viejo de la Montaña Errante en la novela de Michael Ende, "La historia interminable", y ayuda a resumir la vieja fascinación del hombre por ver su reflejo.

 

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El truco que utilizaba Rembrandt para pintar sus alabados autorretratos

Y desde el antiguo Egipto hasta la fecha, los espejos han sido un instrumento útil, desde para comprobar que estás vestido para la ocasión hasta como poderoso aliado a la hora de ensayar los gestos que acompañan un discurso.

                              

Los primeros surgieron del arte de pulir metales como el bronce o la plata, pero después, casi en el siglo XIII, comenzaron a fabricarse con una lámina de aluminio cubierta por vidrio y se volvieron la mejor manera de "verse como las otras personas nos ven".

En la antigua Grecia, no solo eran un medio para revisar el lápiz labial, sino también portales para el alma. Entonces, puedes imaginar qué mal presagio sería romper uno.

Aunque los orígenes exactos de la creencia son inexactos, la tradición potencialmente centenaria se aferra a la idea de que un espejo es una proyección de la apariencia y el alma de uno. 

Sin embargo, fueron los romanos quienes nos dieron la idea de que traería siete años de mala suerte. Para ellos la vida se daba en ciclos de siete años. (También hay una superstición que afirma que si se rompe en fragmentos pequeños, su mala suerte será menor que si se rompe en pedazos grandes).

Con el tiempo surgió el mito de que al romper un espejo, el alma se quedaría encerrada entre los pedazos rotos durante siete años.

Sin embargo, una forma de evitar el maleficio era recoger todos los pedazos, juntarlos en una bolsa de papel o de tela y botarla a un río caudaloso, para que se lleve lejos la mala suerte, o enterrarla bajo la tierra.

Otras teorías expresan que las supersticiones con respecto a los espejos comenzaron cuando los primeros hombres vieron sus reflejos en los estanques y creyeron que eran espíritus o almas, o alguna parte esencial de ellos mismos, que también podía ser dañada. Romper esa imagen equivalía a lastimar a su otro yo.

 

Como paganos, es comprensible que los romanos temieran el poder de la reflexión, pero fueron un paso más allá: vincularon la duración de esta desgracia con su creencia en la renovación de la vida.

 

Los romanos creían que la vida tardaba siete años en renovarse, por lo que pensaron que si una persona ya era tan desafortunada o enferma, el reflejo de esa persona en el espejo haría que el espejo se rompiera en pedazos y solo después de siete años podría esa persona regresar a su vida afortunada normal.

 

(Investigación-fuentes: bbc.com, muy interesante.com)

Silvia Vázquez

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